Mejores películas yakuza

He decidido dedicar mi primer top 10 a un género de películas peculiar que nació en Oriente. Se trata del cine “yakuza” o de mafia japonesa, una de las organizaciones criminales más antigua del mundo que curiosamente está regida por unos códigos de honor muy estrictos. En este top he querido realizar una rápida revisión de este tipo de películas a lo largo de la historia de Japón, comenzando en la postguerra y acabando en nuestros días. Estos clanes mafiosos han degenerado a lo largo de los años y el cine ha sabido captar esto. La figura del caballero marginado con el tiempo ha dado paso a la del criminal violento común que se ha dejado embaucar por el dinero y otras motivaciones mundanas.

1.  El ángel borracho (1948)

 

No podía faltar este clásico dirigido por Akira Kurosawa que narra la relación entre un temperamental yakuza enfermo por la tuberculosis, y su médico personal que intenta guiarle por el buen camino. El sentido del honor del criminal y el juramento hipocrático del médico condicionará a ambos creando una curiosa amistad nunca antes vista en el cine. En estos años Japón estaba intentando recuperarse de los efectos causados por la Segunda Guerra Mundial, por lo que el presupuesto de la película es bastante limitado. Sin embargo, esto no supuso ningún problema para el genial Kurosawa, que se las arregló no sólo hacer una gran película de gángsters, sino también  para retratar la pobreza de un país destruido que luchaba por emerger de nuevo guiándose por el esfuerzo.

2. Río Negro (1957)

La pobreza vuelve a ser un tema principal en esta obra de Masaki Kobayashi quien coge  como protagonista a un inocente estudiante empobrecido, el cual se verá mezclado en un ambiente sórdido propio de los barrios bajos, donde la prostitución y el tráfico negro están al día. El estudiante sólo podrá permitirse hospedarse en una pensión de mala muerte regentada por una viuda. En esta película el tema de la yakuza está de fondo, es el contexto que rodea a los protagonistas, que una vez más, tienen que sobrevivir a la miseria y al crimen.

3. Branded to kill (1967)

Aunque el argumento de esta película de Seijun Suzuki es bastante simplón, con Branded to kill llega el cine comercial, mucho menos reflexivo que sólo busca entretener mediante escenas de acción y violencia exacerbada. Aparece por lo tanto el humor negro y el gore, se dejan atrás los puritanismos y tradicionalismos sustituyéndolos por elementos del cine occidental. Tenemos aquí como protagonista a un asesino a sueldo conocido como número 3 a quien designan una misión que resultará ser más complicada de lo que parece. Películas como ésta han servido de inspiración a autores como John Woo, Tarantino o Takeshi Kitano.

4. Yakuza (1974)                                                                                                                                              

Nos pasamos esta vez al punto de vista americano, poniéndonos en la piel de Robert   Mitchum, actorazo de la vieja escuela. Mitchum interpreta aquí el papel de un antiguo soldado americano que debe ayudar a un viejo amigo en un caso de secuestro. Sydney Pollack dio a conocer internacionalmente con esta película todos los ritos y la historia de la yakuza, visto desde los ojos de un extranjero, de un extraño que una vez perteneció al país del sol naciente. El protagonista se encontrará con amores  y maestros del pasado y tendrá que hacer frente a un clan mafioso para así poder cumplir con su honor.

5. Batallas sin honor ni humanidad(1973-1979)

A esta saga dirigida por Kinji Fukasaku(también conocida como The Yakuza Papers) le debemos lo que me gusta llamar el “realismo sucio”. Fukasaku rompe con los cánones establecidos innovando un nuevo género en el cine yakuza, que se basa en la desmitificación.  Todo los rasgos y rituales idealizados anteriormente son eliminados, y en su lugar se muestra a unos personajes ambiciosos, algunos leales, pero siempre con un factor común, crueles y despiadados. A partir de este momento todos los directores que trataron el tema de esta organización mafiosa decidieron seguir este rumbo,  y es que en los 70 ya no había sitio para la nobleza ni para personajes morales en la yakuza.

6. El asesino (1989)

En los 80 las películas mafiosas japonesas se dejaron de lado, y el género fue cayendo poco a poco en el olvido. Fue a finales de esta década y a principios de los 90, cuando algunos directores famosos ya reconocidos por la industria retomaron estas películas orientándolas sobre todo a la acción, sin darle importancia a los mensajes sociales o políticos. Entre estos autores está John Woo, especialista en películas de tiroteos trepidantes rodados a cámara lenta. De la filmografía de este director destaca este título que narra la historia de un asesino que intenta proteger a una cantante a la cual dejó ciega. Su tarea no será fácil, pues tiene a un detective de Los Ángeles siguiéndole la pista.

7.Black Rain (1989)

Ridley Scott se atreve a realizar una incursión en el cine japonés con esta modernísima película adelantada a su tiempo. Brillantes escenas nocturnas de Osaka combinadas con peligrosos yakuzas motoristas. En esta cinta dos policías de Nueva York se ven arrastrados al continente nipón con el fin de atrapar a un criminal fugitivo, para ello tendrán que adaptarse a las costumbres locales y recabar información sobre las luchas de bandas que se están dando entre la nueva y la vieja generación yakuza. Salas de karaoke, campos artificiales de golf, siderurgias y puestos de ramen son algunos de los curiosos escenarios que encontraremos en la vida nocturna japonesa.

8.Sonatine (1993)

Takeshi Kitano revive este tipo de cine recuperando elementos de los 70 como la violencia y el realismo, pero añadiendo a la fórmula su peculiar sentido del humor y dotando a los personajes de unos sentimientos más humanos. En esta película él mismo interpreta al protagonista, un yakuza que busca retirarse y que se ve envuelto en una traición planeada por su jefe. Es aquí cuando la película cobra más interés y se vuelve única, mezclando comedia con drama romántico. Kitano tendrá que esconderse con sus hombres en una alejada casa situada al lado del mar, donde se darán todo tipo de situaciones cómicas e inesperadas. Los personajes vivirán un periodo tranquilo y festivo, hasta que la calma termina y llega la tormenta.

9. Postman Blues (1997)                                                                                      


Agradable comedia dramática dirigida por Hiroyuki Tanaka, donde la confusión humorística hace pasar a un vulgar cartero por un criminal peligroso perseguido por la policía. La monótona vida del cartero dará un giro inesperado cuando se cruce con un antiguo amigo yakuza y un viejo asesino a sueldo.

10. Dead or Alive(1999)

Queda añadir por último al director más retorcido y surrealista de todos, Takeshi Miike. Este genio perverso es admirado por circulos pequeños de cinéfilos, ya que se trata de un creador muy independiente alejado de las películas comerciales fáciles de asimilar. Altamente influenciado por el gore y el manga, Miike nos lleva siempre a mundos visuales donde el sadismo, las drogas y la fantasía forman un todo. En este caso, su film Dead or Alive, podría tildarse de realista dentro de su filmografía. El argumento de la película no supone nada nuevo, un mafioso chino quiere expandir su territorio con la ayuda de su peculiar banda. Por el otro lado encontramos a un policía trabajador que lucha por ganar dinero que sirva para salvar a su hija enferma. Estas dos personalidades terminarán enfrentándose tras haberlo perdido todo.

Estos 10 títulos analizados representan a mi parecer lo mejor de éste género eclipsado que merece un mayor reconocimiento en nuestro país. Invito a nuestros lectores a sumergirse en alguna de estas películas, o en todas ellas a ser posible, para descubrir la evolución de la sociedad japonesa a lo largo de los años y poder ser críticos con el estilo de cada uno de los directores que he expuesto.

Pedro Plasencia

Anuncios